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Ronda

La cuidad

En la parte antigua, conocida como “La ciudad” se encuentra la Iglesia Mayor, la Iglesia del Espíritu Santo, la casa consistorial, distintos museos, los palacios de Mondragón y Salvatierra, la Casa del Rey Moro por la que se puede bajar al fondo del tajo a través de las escaleras de la mina, la Casa del Gigante, el Alminar de San Sebastián, la desaparecida Iglesia de San Sebastián, la Casa de San Juan Bosco, la Puerta de Felipe V y gran cantidad de casas-palacio, callejuelas y plazoletas.
Pasando la Cuesta de las Imágenes se encuentra el barrio de San Francisco, desde el que se observa la Puerta de Almocábar y la muralla árabe que rodeaba Ronda y que llega hasta el puente árabe en cuyo pie destacan los baños árabes, unos de los mejores conservados de España. Destaca el Convento de San Francisco que da nombre al barrio, del que sólo se conserva la iglesia, de estilo gótico-mudéjar con una portada de estilo gótico isabelino.
En la zona moderna se encuentra el Parador de Turismo construido sobre lo que antes fue el Ayuntamiento y el mercado de Abastos; la plaza de toros de Ronda, propiedad de la Real Maestranza, es la plaza de toros más antigua y de ruedo más grande del mundo; el parque de la Alameda con su balconada sobre el tajo, gran cantidad de vegetación y nuevo Teatro Vicente Espinel; las iglesias del Socorro, La Merced, Santa Cecilia y Padre Jesús entre otras, así como el Templete de la Virgen de los Dolores.
Otro lugar de interés es la calle Carrera Espinel, de un kilómetro de longitud y peatonal con nueve tramos, conocida popularmente como Calle de la Bola. Esta calle debe su nombre, según la tradición, a unos niños que formaron una gran bola de nieve (aprovechando su leve pendiente en uno de los raros años de nieve en Ronda); en ella se pueden encontrar tiendas de todo tipo y es donde se desarrolla la vida comercial de la ciudad. A continuación, en dirección norte, se extienden muchos de los barrios modernos de la ciudad.
También en el barrio del Mercadillo se encuentra buena parte del legado artístico modernista y ecléctico de la ciudad, destacando el edificio del Círculo de Artistas o Casino de Ronda, lugar en el que Blas Infante organizó la primera asamblea andaluza, situado en la plaza del Socorro, el kiosco y las farolas de la Alameda del Tajo, el mirador del Paseo de Blas Infante, o la farola de la plaza de Carmen Abela, así como numerosas viviendas privadas.

Geografía

El término municipal de Ronda ocupa la llamada depresión de Ronda y está rodeado por sierras. En el interior el relieve es suave y comprende zonas de dehesa y zonas hortícolas y cerealistas. Debido a la amplia extensión del municipio, la altitud oscila entre los 1.919 msnm del pico Torrecilla y los 570 msnm en la zona más baja, junto a el vecino municipio de Arriate.
La ciudad se asienta sobre una meseta rocosa de origen volcánico a 739 metros sobre el nivel del mar. Dividida en dos partes por un cañón, conocido como el Tajo de Ronda, por el que discurre el río Guadalevín afluente del río Guadiaro. A continuación de la garganta del tajo propiamente dicha también se extiende el tajo sobre el valle de los Molinos. Al este de la ciudad se encuentra el parque natural de la Sierra de las Nieves, al sur el Valle del Genal, al oeste la Sierra de Grazalema y al norte otras tierras más llanas en dirección a Campillos.

Clíma

El clima de la Serranía de Ronda es de tipo mediterráneo con tendencia a la continentalidad. Se caracteriza por tener un régimen estacional bastante regular, veranos muy cálidos y secos e inviernos fríos con temperaturas a menudo bajo cero. En primavera y otoño las temperaturas suelen ser suaves. La temperatura media anual está en torno a los 16º C. Las precipitaciones son abundantes con valores superiores a los 1000 mm/año y 1700 mm/año en las zonas más occidentales, próximas a la Sierra de Grazalema, el lugar más lluvioso de la península.

Flora y fauna

El municipio de Ronda abarca parte del Parque Natural de la Sierra de las Nieves. Este parque posee una gran riqueza natural, con infinidad de especies animales y vegetales, algunas especies vegetales casi únicas en el mundo, como el Pinsapo o el Quejigo de montaña, otras especies animales como la Cabra montés o la Nutria mantienen en esta reserva poblaciones de individuos estables.

Historia

Aunque en el entorno de la ciudad se han encontrado restos prehistóricos que se remontan al Neolítico entre los que destacan las pinturas rupestres de la Cueva de la Pileta, los orígenes de Ronda son celtas quienes en el siglo VI a. C. la llamaron Arunda. Posteriormente los fenicios se instalaron en una aldea cercana que llamaron Acinipo. Arunda, tras ser conquistada por los griegos, pasó a denominarse Runda.
Pero Ronda como tal fue fundada como consecuencia de la Segunda Guerra Púnica, durante la campaña que el general romano Escipión llevó a cabo contra los cartagineses que dominaban la Hispania a finales del siglo III a. C. Es entonces cuando se mandó construir el castillo de Laurus el cual favoreció el asentamiento de la población a su alrededor y alcanzando en tiempos de Julio César el rango de ciudad, alcanzando sus habitantes, y los de la vecina Acinipo, la cualidad de ciudadanos romanos.
En el siglo V, con el fin del Imperio romano, la ciudad es tomada por los suevos al mando de Rechila, pasando después por un período bizantino, en el que Acinipo fue definitivamente abandonado, hasta que Leovigildo la integró en el reino visigodo.
Dicen que debajo de la plaza del ayuntamiento se han encontrado restos arqueológicos de un circo romano además de vasijas y monedas antiguas.

Prehistoria y Edad Antigua

Aunque en el entorno de la ciudad se han encontrado restos prehistóricos que se remontan al Neolítico entre los que destacan las pinturas rupestres de la Cueva de la Pileta, los orígenes de Ronda son celtas quienes en el siglo VI a. C. la llamaron Arunda. Posteriormente los fenicios se instalaron en una aldea cercana que llamaron Acinipo. Arunda, tras ser conquistada por los griegos, pasó a denominarse Runda.
Pero Ronda como tal fue fundada como consecuencia de la Segunda Guerra Púnica, durante la campaña que el general romano Escipión llevó a cabo contra los cartagineses que dominaban la Hispania a finales del siglo III a. C. Es entonces cuando se mandó construir el castillo de Laurus el cual favoreció el asentamiento de la población a su alrededor y alcanzando en tiempos de Julio César el rango de ciudad, alcanzando sus habitantes, y los de la vecina Acinipo, la cualidad de ciudadanos romanos.
En el siglo V, con el fin del Imperio romano, la ciudad es tomada por los suevos al mando de Rechila, pasando después por un período bizantino, en el que Acinipo fue definitivamente abandonado, hasta que Leovigildo la integró en el reino visigodo.
Dicen que debajo de la plaza del ayuntamiento se han encontrado restos arqueológicos de un circo romano además de vasijas y monedas antiguas.

Edad Media

Puerta de Carlos V y puerta del Almocábar de las murallas de Ronda. A la derecha, la Iglesia del Espíritu Santo.
En el 711 se produce la invasión musulmana de la península y, en 713, la actual Ronda abre sus puertas, sin presentar batalla, al jefe bereber Zaide Ben Kesadi El Sebseki. La ciudad pasa a denominarse Izn-Rand Onda (la ciudad del castillo) convirtiéndose en la capital de la provincia andalusí de Takurunna.
Con la desintegración del califato de Córdoba, la Cora de Takurunna pasa a convertirse en la Taifa de Ronda (Ban? Ifr?n), un reino independiente regido por Abu Nur Hilal Ben Abi Qurra, y será durante este período cuando se crea la mayor parte del patrimonio monumental con que cuenta el casco histórico de Ronda y los arrabales. Abu Nur Hilal fue sucedido por su hijo Abú Nasar quien tras morir asesinado provocó que Ronda pasara a formar parte del reino sevillano de Al-Mutadid.
El período islámico de la ciudad finaliza cuando, el 22 de mayo de 1485, el rey Fernando el Católico logra tomarla tras un prolongado asedio. Tras la conquista muchos de los monumentos erigidos por los musulmanes son remodelados adecuándose a la nueva situación que vive la ciudad que inicia un nuevo florecimiento que la hace crecer extendiéndose en nuevos barrios como los del Mercadillo y San Francisco, pasando a conocerse el antiguo núcleo árabe como “La Ciudad”.

Edad Moderna

En 1572 se funda la Real Maestranza de Caballería de Ronda con fines de entrenamiento para la defensa y las guerras del reino. Entre los siglos XVI y XVII se conforma el grueso de la ciudad como se conserva en la actualidad. La antigua medina toma el nombre de La Ciudad, mientras que al barrio del Espíritu Santo se le llama Barrio Alto y al barrio de San Miguel, Barrio Bajo. Los nuevos barrios de San Francisco y del Mercadillo experimentan un gran desarrollo constructivo, dotándose de posadas, iglesias, monasterios, etc.
En el siglo XVIII la ciudad vive una etapa de importantes construcciones entre las que destacan el Puente Nuevo, que ha pasado a considerarse el símbolo de la ciudad, y la Plaza de toros. A partir de esa época se crean los mitos románticos de bandoleros y toreros.

Edad Contemporánea

La invasión napoleónica y la sucesiva Guerra de Independencia Española tuvo una especial virulencia en Ronda y su serranía. El Castillo del Laurel, alcazaba de Ronda, es derribado por los franceses en su retirada y muchos molinos y cultivos quedaron arruinados, quedando la zona en una situación precaria. La ciudad estuvo sujeta al pago elevados impuestos y víveres diarios, que asfixiaban la economía local. La producción industrial y la ganadera se redujo a menos de la mitad y un tercio de las huertas se arruinaron debido al gran número de rondeños que se marcharon a las montañas a luchar contra los franceses. De hecho, la población se redujo de 15.600 habitantes a 5.000 en tres años.
La invasión francesa es el origen del fenómeno del bandolerismo en la zona, debido a la formación de guerrillas para combatir a los invasores, que tras los estragos de la guerra, se quedaron sin recursos de subsistencia y hubieron de dedicarse al asalto de caminos y el contrabando de productos de Gibraltar. Este fenómeno fue ampliamente explotado por los viajeros románticos como Washington Irving, Mérimée, Ford o Doré, que tomaron Ronda como fuente de inspiración, mezclando la historia real con la ficción, forjando la imagen romántica que aún tiene la ciudad.
Durante los siglos XIX y XX la actividad económica de Ronda sigue siendo principalmente rural, siendo el punto de encuentro para los habitantes de los pueblos de la Serranía y teniendo momentos de esplendor a principios del siglo XX con la llegada del ferrocarril.
En 1918 se celebra la Asamblea de Ronda en la que se fijó el actual diseño de la Bandera, el Himno de Andalucía y su escudo. En esa época se empieza a consolidar la Caja de Ahorros de Ronda que ha impulsado fuertemente la economía de la ciudad hasta su desaparición en 1990 al fusionarse con otras entidades bancarias en Unicaja.
Después de la Guerra Civil Española la ciudad vive una profunda crisis que provocó la emigración de muchos rondeños.

Monumentos

Alminar de San Sebastián.

Como monumentos destacables de la ciudad tenemos el Puente Nuevo situado sobre la Garganta del Tajo junto con el Puente Viejo (Ronda) y el Puente árabe. Ronda estuvo dividida y aún conserva esta división en tres barrios: el de San Francisco, el más antiguo en donde estuvo enclavado al alcázar; la ciudad, donde se encuentran los grandes edificios, conventos, iglesias y palacios, de calles muy pintorescas con arcos, columnas, artesonados y arabescos que revelan su origen; y, por último, el del Mercadillo, el más moderno, fundado a raíz de la Reconquista, notorio por su barroco caserío, deslumbrante de blancura y enriquecido por las rejerías de sus ventanas, productos de la artesanía local.